Wocoach

Cambio de perspectiva

Hay que buscar en el lugar adecuado para encontrar las soluciones necesarias. En la mayoría de ocasiones basta con impulsar un cambio de perspectiva para modificar no solo la situación analizada sino también la manera de abordarla y la conducta derivada.

Del proyecto a la realidad

El wocoach se inspira en las reflexiones comunes de las mujeres sobre cómo querían desarrollar su proyecto profesional y cómo, finalmente, resulta ser este.

Trabaja con el objetivo de devolver la voz de la decisión a las mujeres.

La responsabilidad de las decisiones

Preguntas y respuestas.

Utiliza la dinámica del coaching para acompañarlas en ese diálogo de su voz interior y exterior para conseguir unificarlo y, con ello, lograr resultados sostenibles. A pesar de ser un proceso creativo, con el que las féminas tienen más sintonía, interviene directamente en la búsqueda de conclusiones y en la acción, así como en el hallazgo de los recursos propios de las mujeres. Tras desenmascarar suposiciones y prejuicios, les devuelve la responsabilidad de sus decisiones y de sus pensamientos. Rompe las cadenas internas.

De debajo de la alfombra surge el propio concepto de mujer

Va más allá de un proceso lineal para desarrollar su confianza, su autoestima o su intuición. En las conversaciones mantenidas en las sesiones, las preguntas buscarán su imagen real en contraposición con la que los estereotipos antiguos y nuevos han construido para ella. El lenguaje es el vehículo. Cuando una mujer se resiste a ocupar un cargo directivo, cuando lo desempeña sin satisfacción, cuando se adentra en el mundo empresarial con dudas, hay que prestar atención a los motivos reales para que ese cambio sea de verdad una oportunidad.

¡Qué viva la diferencia!

La diferencia es el valor añadido

Si el origen de esta situación es común, su diagnóstico también lo es y, en consecuencia, su solución. Jóvenes, menos jóvenes, solteras, casadas, madres o no, el wocoach las ayudará a tener una mejor comprensión de ellas mismas, sin apriorismos ni expectativas, abriéndolas a un estado de conciencia positivo para avanzar.

En la base del wocoach no se encuentra la diferencia biológica entre hombres y mujeres, cuya existencia es evidente, sino la diferencia que tienen como personas. Diferencia y desigualdad no son sinónimos.

Jóvenes, menos jóvenes, solteras, casadas, madres o no, ganarán un estado de conciencia positivo para avanzar.

Saber qué hacer

En el proceso ellas eligen qué hacer, desterrando aquello que consideraban que debían hacer o les era propio hacer porque eso se esperaba de ellas. Con este nuevo juego interno, aprenden a moverse con las reglas externas. Incluso pueden modificarlas.

Su álter ego

Quién mejor que una mujer para convertirse en su álter ego, su acompañante, en el camino del reconocimiento de sus intereses, su utilidad social, y objetivos acordes a sus deseos. Alguien que ha puesto el wocoach en el centro como un instrumento de análisis y que no abandonará más a las mujeres que se comprometen con él. La mejor brújula es la capacidad de diagnosticar. Y, con el wocoach, se aprende a ello. Es una perspectiva nueva y estimulante para contar con las mujeres en los puestos de decisión.